Inhala durante 4 segundos y zumba al exhalar durante 8. La vibración le da a la mente un lugar suave donde posarse.
Bhramari toma su nombre de la palabra sánscrita para un abejorro negro, porque la exhalación se hace con un zumbido constante. El zumbido alarga la espiración de forma natural y crea una vibración que se nota en la cara, la cabeza y el pecho. Mucha gente encuentra el propio sonido absorbente, lo que convierte a Bhramari en una buena opción los días en que contar se hace cuesta arriba.
Tradicionalmente, Bhramari se practica por la noche, antes de meditar o cuando el ruido mental es fuerte. Como el sonido lleva la atención por sí mismo, puede ir bien a quienes se inquietan con las prácticas respiratorias silenciosas. Es más fácil en un sitio donde puedas hacer algo de ruido sin sentir vergüenza.
Bhramari figura entre los pranayamas clásicos en textos de hatha yoga como el Hatha Yoga Pradipika. Hay un hallazgo fisiológico conocido relacionado con ella: un estudio de 2002 de Weitzberg y Lundberg (American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine) observó que zumbar aumenta mucho el óxido nítrico en las fosas nasales en comparación con exhalar en silencio. Los estudios sobre Bhramari en sí son pequeños, y su fama calmante procede sobre todo de su largo uso tradicional.
Practica sentado o tumbado; nunca en el agua ni conduciendo. Detente si te mareas.
Zumba con suavidad; no hace falta volumen. No presiones las orejas si tienes una infección de oído y para si te mareas.