Trabajo con el Espejo

Trabajo con el Espejo

¿Quién soy?

Nos miramos al espejo todos los días, pero casi siempre miramos el pelo o una mancha en la cara. A nosotros mismos, poco. Este trabajo te propone justo eso: mírate unos minutos dentro de los ojos y hazte una sola pregunta.

Puedes usar un espejo o abrir la cámara frontal del dispositivo. La imagen de la cámara solo se ve en tu pantalla; no se graba ni se envía a ninguna parte.

¿Por qué la pregunta es "¿Qué soy?"

Gran parte de lo que llamamos "yo" está hecho de hábitos, de roles y de lo que los demás esperan de nosotros. La pregunta se hace para sentir curiosidad por lo que hay debajo de esas capas, no para memorizar una respuesta.

La misma pregunta aparece en distintas tradiciones. En el sufismo, la frase "Quien se conoce a sí mismo conoce a su Señor" se considera el resumen de esta búsqueda. El sabio indio Ramana Maharshi aconsejaba a sus discípulos quedarse únicamente con la pregunta "¿Quién soy yo?". Y se cuenta que a la entrada del templo de Delfos estaba escrito "Conócete a ti mismo".

¿Qué puedes esperar?

Los primeros días resulta raro. Reírte, apartar la mirada o aburrirte es normal. Algunos días no pasa nada y otros sube una emoción que no esperabas. Las dos cosas ocurren.

Una cosa más: si te miras la cara mucho rato con luz tenue, puede parecer que el rostro cambia. El psicólogo Giovanni Caputo lo describió en 2010 con el nombre de "ilusión del extraño en el espejo". Es una ilusión que surge de que el sistema visual se acostumbra a una imagen fija; no hay nada que temer. Si te incomoda, enciende la luz o parpadea.

Antes de empezar

El cuerpo que veo en el espejo es mi instrumento. Estoy listo para mirarme con sinceridad.

Cómo se practica

  1. Ponte frente al espejo o abre la cámara. Que tu cara esté bien iluminada. Hacerlo por la mañana, antes de empezar el día, resulta más fácil.
  2. Mira tus propias pupilas. No intentes examinar la cara; procura quedarte en la mirada.
  3. Pregunta en voz alta o por dentro: "¿Qué soy?"
  4. Espera. La mente enseguida produce respuestas: tu nombre, tu profesión, tus roles. Déjalas pasar y sigue escuchando.
  5. Para terminar, di esta frase: "Soy un ser de espíritu universal. Estoy en este mundo para evolucionar. Este cuerpo es mi instrumento y lo trato con cuidado."

Ten en cuenta

La primera semana bastan 5 minutos al día. Después, si quieres, subes a 10 y a 15.

Puedes llevar la pregunta al resto del día. Ante algo que te remueve, párate y pregúntate: "¿Qué tengo que ver aquí?"

Si vives un malestar fuerte con tu cuerpo o tu aspecto, este trabajo puede resultar duro. Si lo sientes así, déjalo; es mejor hablarlo con un profesional.

Preguntas frecuentes

¿Se graba la imagen de mi cámara?
No. La imagen solo se muestra en tu navegador; no se graba ni va al servidor. Si prefieres, puedes hacerlo con un espejo de verdad, sin abrir la cámara.
Me han dado ganas de llorar, ¿es normal?
Sí. Mirarte mucho rato puede sacar a la superficie emociones que reprimías. Trátate con delicadeza; si quieres, sigue con la Pausa de autocompasión.
¿Tengo que decir la frase final?
No. Esa frase expresa la enseñanza de la que viene este trabajo. Si no va contigo, basta con quedarte con la pregunta.

Nota: Las prácticas de esta página son para descansar y volver a ti; no son consejo médico, diagnóstico ni tratamiento. Si tienes algún problema de salud o tomas medicación, prevalece lo que te diga tu médico. Si te sientes mal durante la práctica, déjala.

Empezar ahora →